Como un rayo fugaz, que se enciende entre la oscuridad, Como un gran manantial, calma completamente mi ser, Así es el amor de mi hermoso Señor. Él es brisa del mar, el rocío del mañana, es la miel del panal Medicina y es cura hasta mi enfermedad Así es la grandeza del amor de Dios. Por favor nunca digas que Dios te ha desamparado, Si supieras que es solo su amor ¡el que te ha sustentado!
CORO:
Ámale, como a nada en el mundo, búscale En el gozo y la pena, escúchale Solo él puede ayudarte cuando tu alma gime Y exáltale, cuando nadie en Dios crea, tú adórale A mi Dios de la gloria, cántale que después de la prueba, el sol brillará Y levántate, en el nombre de Cristo, anímate Pronto viene a buscarte, esfuérzate seca ahora tus lágrimas y ven a alabar Al Dios de Israel, al dueño de tu vida, Jehová Yireh Al que todo lo puede, ven a él que todos tus vacíos los puede llenar el amor de mi Dios
Los acordes descritos en esta alabanza son los básicos y mínimos necesarios para su ejecución.