Y es que no sientes, que está en el aire su presencia
Como el estruendo de muchas aguas turbulenta
Pero al entrar en mí, solo me invade el gozo
Se humedecen en mis ojos, y comienzo a llorar, llorar..
CORO:
/Somos templos y moradas apartados en santidad para el
Esperando su venida que añoramos día a día, para estar con el Porque nada de este mundo se compara con lo hermoso, de servirle a el.. De alabarte, de cantarle, a mi rey Está en el aire, una presencia muy hermosa Es poderosa, que no me puedo resistir Corre por mi interior, como lo dice la escritura Y al estallar solo te puedo alabar Con esta entonación, que nace dentro de mi alma Para mi Dios, que solo pudo darme calma Y más allá de las estrellas, seguiremos Alabando por siempre, al cordero de Dios, de Dios
CORO 2:
Somos templos y moradas apartados en santidΤad para el
Esperando su venida que añoramos día a día, para estar con el
Porque nada de este mundo se compara con lo hermoso, de servirle a el
De alabarte, de cantarle, Solo a el… Solo a el.
Los acordes descritos en esta alabanza son los básicos y mínimos necesarios para su ejecución.